Se partía desde el Municipio, donde sacamos una foto.

Luego fuimos hasta el puerto donde llegan los cruceros, pasamos por La Sirenita, luego por el Castillo Rosenborg donde están las joyas de la corona (aunque llegamos tarde y estaba cerrado, no pudimos entrar).

Le sacamos una foto al barco de la familia real.
Pasamos por Nyhavn nuevamente.
Y luego le sacamos una foto a la estatua del amigo Andersen.

Sin olvidar una foto con algo típico, como es el parque de diversiones Tivoli.

Como buenos turistas, cada uno tiene que ser fotografiado en la misma situación del otro, no sea cosa que vayan a pensar que no viajamos juntos.
Luego del paseo, volvemos a casa que nos esperan para cenar.ViajeDinamarca
1 comentario:
ay! yo quiero..
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